Francisco-Josť Cuenca
Entre  todos los recuerdos aquel viejo embarcadero. Tumbada sobre las quejosas tablas hice unos prismáticos con mis manos y me sumergí en la inmensidad azul del cielo. No había nubes blancas. Sólo infinito. La tarde transcurría. Todo estaba en silencio, apenas el leve chasquido del agua contra los postes de madera. Todo se desvaneció. Desaparecieron las casas, la gente,...Todo se esfumó. Sólo quedó un trozo de cielo y yo, sumergiéndonos, invadiéndonos. Aquella tarde sentí que la paz se podía tocar.                                                 Isabel María Abellán

Film Music Composer

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